Mostrando entradas con la etiqueta #josecarlosrosales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #josecarlosrosales. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de octubre de 2020

93.- Declaración de dependencia (Un poema de "Años larguísimos")





[En su desnudo y revelador Diario de alarma, recientemente publicado en Destino (Barcelona, noviembre de 2020), Lorenzo Silva hace referencia a este poema y recoge algunos de sus versos. Vuelvo a darle las gracias desde aquí.]








miércoles, 27 de mayo de 2020

90.- Palabras de Juan Carlos Rodríguez sobre "El precio de los días (Sevilla, 1991).



Diario Ideal (Granada, España, 25 de abril de 1992)

[Este artículo fue incluido posteriormente

por Juan Carlos Rodríguez en su libro
Dichos y escritos, Madrid, Hiperión, 1999, págs. 193-198]



[La imagen recogida en el artículo de IDEAL corresponde a la presentación del libro mencionado, celebrada el 6 de abril de 1992, en el Carmen de los Mártires, en la que estuve acompañado por dos verdaderos amigos, Rafael Fernández Pïñar (Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Granada en aquellas fechas) y el profesor Pablo Alcázar López.]






lunes, 11 de mayo de 2020

88.- Primavera tranquila (Un poema de "El buzo incorregible").





PRIMAVERA TRANQUILA

En ocasiones llueve durante el mes de mayo:
nos recuerda ese clima la épocas más frías,
los períodos de ámbar y líquido inflamable.
La actitud de sorpresa, la precaución cuidada,
inservibles se muestran ante tamaño encono.
En una casa noble dormirá sin sufrirlo
aquel que desconoce el rostro de la niebla:
dormirá sin sentirlo el huésped fastidioso.

Inhabitable sol, región abandonada:
toda ciudad recibe el nombre de prohibida.









martes, 21 de abril de 2020

87.- No fingir (Un poema de "Y el aire de los mapas").

Antonio Martín Flores, profesor de Filosofía en un Instituto de Enseñanza Secundaria de  la provincia de Sevilla, trabajó con sus estudiantes uno de los poemas de "Y el aire de los mapas", el titulado "No fingir". En enero de 2019, dentro de su loable iniciativa "Un poema cada semana", surgió el vídeo (de Diana Arroyo) que  posteriormente aparecería en el blog (todavía, afortunadamente, en activo) donde se recogen los frutos de un trabajo docente tan extenuante y valioso. Desde aquí les doy las gracias a los alumnos que asumieron esta propuesta y a su profesor, Antonio Martín, que la hizo (y la sigue haciendo) posible.


NO FINGIR

Se desgajó del grupo, siguió andando,
aunque luego, más tarde, se detuvo,
miró el cielo: no supo dónde estaba.

Se desgajó del grupo con la idea
de llegar a otro sitio, no estar solo
en medio del engaño, no fingir,
no traficar con mapas o mentiras.

Se desgajó del grupo y ahora vive
al margen del camino, sigue andando
de un sitio para otro: si no avanza,
tampoco retrocede.


(De Y el aire de los mapas, 2o14)



        En el blog ya citado, a modo de comentario del poema, se leen unas palabras indudablemente certeras: "Enero ha llegado. El dios Jano, de doble cara, nos invita a la reflexión sobre lo pasado y a intentar cambiar el futuro si el presente nos decepciona. Así se ha forjado parte de nuestras tradiciones occidentales y europeas. Pero aunque en cada lugar se celebra de un modo distinto (en Japón, por ejemplo, reciben al año nuevo limpiando a fondo la casa por fuera y por dentro, el significado resulta muy sugerente, por cierto), desde siempre, desde Babilonia y Roma, se recibía al Año Nuevo mediante nuevos propósitos (en el primer caso, el más popular era devolver las herramientas agrícolas; en el segundo, pedir perdón a los enemigos…). Así que en esta primera semana de 2019 nuestro poema quiere enunciar el propósito u objetivo para los meses venideros: NO FINGIR. (Por cierto, después de las fiestas navideñas, del consumismo que las definen y los encuentros forzados que exigen sacrificios incoherentes, no es extraño ese grito del título del poema)."

      "El poema no está exento de rebeldía, pero la realidad manda. Ahora que la deriva social parece dejar de lado la igualdad y los derechos humanos, el poeta granadino nos invita a ser uno mismo y realizar un acto difícil y comprometido: desgajarse. Como se desgaja una naranja, podemos pensar. Parece fácil, pero no lo es, todos tenemos la experiencia de que algo parece quedar en ese gajo que pertenece a un todo irremediablemente, aunque sea en forma de hilo, no es fácil deshacerse de ese leve filamento que se empeña en recordarnos nuestra pertenencia intrínseca a un todo que nos coarta, con el que ya no nos identificamos, al que queremos renunciar. Y en el caso de Rosales sabemos sus motivaciones: no traficar con mapas o mentiras."

      "El poeta granadino, por otra parte, conoce a lo que nos enfrentamos si decidimos dar el paso y romper con el grupo. En principio nos invade una sensación de cambio, de aspiraciones, respiramos y miramos el cielo con otros ojos, la liberación se asoma a nuestros ojos expectantes. Porque la intención es llegar a otro sitio, o al menos, no continuar en el mismo lugar que ocupa el resto. Y aunque, tal vez, no tenga el resultado esperado (y no avanza, tampoco retrocede), no debemos abandonar el propósito pese a situarnos, desde luego, al margen del camino."

     "Ese margen, distinto al que transita la mayoría, no es un lugar acogedor. En muchos casos no encuentras la libertad suficiente para desarrollar tus propias potencialidades o incluso intentarán por todos los medios que vuelvas al rebaño, que te des cuenta de tu error de ir por tu cuenta o fuera de su protección. La presión se ejerce de muchas maneras. Sin embargo, los propósitos que valen la pena no deben abandonarse, como sí se abandonan los típicos y superficiales de hacer más ejercicio, comer más sano o aprender otro idioma..."

      "En fin, la esperanza, frente a la lectura pesimista del propósito de este poema, se encuentra en el centro mismo de los versos: no estar solo / en medio del engaño. Sabemos que debe haber otras personas que no sigan engañándose. Esta esperanza no significa que vayamos a encontrarlos, pero al menos, sí sabremos que su compañía no es una quimera. Ese consuelo, frente a la masa, frente al poder que impone sus propios objetivos, nos alienta para no desfallecer y mantener el propósito de Rosales: NO FINGIR. No volver hacerlo nunca más, ni siquiera en Navidad. Yo sé que no estoy solo, que entre los lectores de este blog existen, al margen, pero hombro con hombro, personas que son capaces de elegir otros caminos distintos, personas que creen en la igualdad real y que continúan en la lucha necesaria por la defensa de los derechos humanos."









lunes, 13 de abril de 2020

86.- La tristeza (Un poema de "El horizonte").





LA TRISTEZA

La tristeza era dulce cuando era un pasatiempo,
una forma de estar sin estar en el mundo,
una máscara fácil, un engaño.

Entonces la tristeza lograba que las cosas
más turbias o más tristes estuvieran ausentes.
Era un modo de ver, sin mirar, el dolor,
o la muerte, o el miedo.

La tristeza era dulce porque era gratuita,
una excusa inocente para quedarse en casa,
un escondite inútil y tranquilo.

La tristeza es ahora un testigo insultante,
compañera atrevida que llega sin aviso,
pariente inoportuno. La tristeza es ahora
tan amarga que escuece.

Surge porque la vida a veces no se porta
tan bien como debiera. Viene con causa firme
y procura, tramposa, quedarse para siempre.